GREGORY CREWDSON

15-12-2009 / 30-01-2010

Gregory Crewdson

“Una de las cosas que amo de la fotografía, a diferencia del cine u otra forma de narración, es que el espectador siempre incorpora su propia historia, ya que al final la imagen siempre está sin resolver. Aunque mi trabajo está influido por el cine, la imagen fija me gusta. Me interesan las limitaciones de la fotografía por su capacidad de presentar una imagen completamente congelada, donde no hay antes ni después. Intento utilizar esa limitación como fuerza. Mis fotografías capturan momentos aislados sin pasado ni futuro; una posibilidad imaginaria planea sobre ellas como si fuera una pausa elocuente que juega con la fuerza narrativa de la fotografía.”

(Gregory Crewdson, entrevista con Alberto Martin, Babelia, 2006).

El universo de Gregory Crewdson (Brooklyn, 1962) juega con los códigos del cine fantástico, de Hitchcock a Lynch o incluso Spielberg. Crewdson trabaja como un director con los decorados totalmente concebidos a partir story boards, un equipo completo de cine (decoradores, maquilladores) y de efectos especiales dignos de películas de ciencia ficción. Sin embargo, según él, sólo la fotografía, a diferencia de otras formas narrativas, permanece silenciosa. No hay un antes ni un después. Los sucesos que ella captura permanecen en misterio.

Cuando Crewdson tenía diez años, su padre, un psicoanalista, le llevó a ver una exposición de Diane Arbus en el MoMA, una temprana experiencia estética que influyó en su decisión de ser fotógrafo. Asimismo, él recuerda que de niño trataba de escuchar con la oreja pegada al suelo mientras su padre pasaba consulta en el piso de abajo. Crewdson tiende a considerar su obra, como señala en una entrevista con Alberto Martin, como resultado de aquellas experiencias. Y viendo sus imágenes, como añade Martin, “nos parece estar frente a la escenificación de las angustias y ansiedades de cualquiera de los habitantes de un barrio residencial norteamericano. Credwson ha ido construyendo así un paisaje emocional y psíquico en el que lo cotidiano adquiere rasgos desmesurados y excepcionales, y lo reprimido e inexplicable cobra vida con un realismo exuberante.”

Una de sus series recientes Beneath the Roses, evoca escenas diarias muy emotivas, surrealistas atmósferas que insinúan los deseos y enfermedades de la América suburbana. Estas fotografías son como incompletas sentencias, con pequeñas referencias a los acontecimientos previos o a los que siguen. El artista ha remitido “las limitaciones de la fotografía en términos de capacidad narrativa para conseguir una imagen helada en el tiempo donde no hay antes ni después” y ha puesto en esta restricción su punto fuerte.

La serie Beneath the Roses propone un gran abanico de situaciones psicológicas o familiares, al límite de la psicosis. Cuando anochece, en un universo suburbano posible, unos personajes se encuentran paralizados en acciones extrañas. Una mujer embarazada desnuda delante una casa abandonada. Una joven adolescente observa su madre con la mirada perdida tumbada en una cama… Estas escenas insólitas revelan frustraciones, deseos no confesados o angustia. Como explica el artista: “todo lo que está en juego es crear su propio mundo. El mío es un decorado en el cual yo proyecto mis propios dramas psicológicos”.

Los Production Stills proporcionan una vista en un extraordinario proyecto y nivel de detalle que lleva a la producción de cada fotografía. Con una elaborada iluminación del escenario, la escala de estos trabajos se revela por las fotografías tomadas detrás de las escenas. Cuando los Stills tienen un propósito documental, y esto nos dice mucho de como Crewdson hace sus fotografías, también tienen un misterio y una belleza propia.

El trabajo de Crewdson es reconocido por sus escenas surrealistas de los hogares y vecindarios americanos. Sus fotografías se caracterizan por la captura de momentos aislados, instantes de lo que el espectador supone una narración, pero en los que es imposible adivinar el desarrollo de la acción. La influencia del director cinematográfico David Lynch queda patente en la mayoría de sus imágenes, así como las de creadores como Edward Hopper, Diane Arbus, William Eggleston y Alfred Hitchcock.

Gregory Crewdson