Antonio Muñoz Molina

Escritor
Traducido a más de 20 idiomas, es uno de los escritores españoles más internacionales. Premio Planeta y Premio Príncipe de Asturias de las Letras, ha narrado con enorme lucidez acontecimientos cruciales del mundo contemporáneo y aspectos reveladores de su propia experiencia. En Creadores, Antonio Muñoz Molina repasa su infancia, el nacimiento de su vocación como escritor, las raíces de su compromiso intelectual y su visión del mundo.

El escritor jienense y académico de la Real Academia Española desde 1996, es autor de algunas de las obras mas representativas de la literatura contemporánea española. Títulos como El invierno en Lisboa, El jinete polaco – ambas obras reconocidas con el Premio Nacional de Narrativa, en 1988 y 1992, respectivamente – o Plenilunio forman parte de una amplia producción en la que literatura y periodismo conviven desde el comienzo de su carrera.

Muñoz Molina recorre en este documento audiovisual algunos de sus principales recuerdos, desde su infancia en el rural andaluz; los conflictos con su padre por su deseo de seguir estudiando y abandonar la tradición familiar de trabajar el campo; su condición de estudiante becado; sus comienzos en el periodismo; su traslado a Madrid o las ideas de las que nacieron algunas de sus novelas mas significativas.

Al terminar quinto de bachiller, como tenía que estar en la huerta todo el verano, mi padre me regaló una máquina de escribir. Y a partir de ese momento no paré de escribir

Influido y enamorado desde muy joven de la obra de autores como Lorca, Neruda o Miguel Hernández, Muñoz Molina desvela lo que supuso para él su llegada a Madrid, lo duro que fue enfrentarse a una ciudad en la que no conocía a nadie y como el entusiasmo se torno en desolación en un momento además de profunda crisis política en nuestro país. También se confiesa firme defensor del sentido de la historia como herramienta para luchar contra las distorsiones del fanatismo y la ignorancia.

Muñoz Molina habla sin tapujos de su condición de depresivo crónico y de como la enfermedad cuando ataque hace que uno se encierre en si  mismo, una situación completamente contraria a lo que el considera el buen escritor, una especie de chamarilero que se nutre de las ideas que va recogiendo en su camino.